Cada parcela se resuelve mediante dos edificios independientes sobre rasante, que comparten una planta sótano común dedicada al garaje, dejando un espacio libre central ajardinado en el interior de la parcela donde se organizan los servicios de piscina, cuartos de comunidad, etc.
Las edificaciones tienen una volumetría sencilla resuelta mediante ladrillo cara vista en la que destaca la moderna interpretación del mirador madrileño que se realiza mediante cajón de muro cortina de vidrio estructural encolado.
Las instalaciones de producción de calor y a.c.s. son centralizadas y controladas informáticamente con objeto de mejorar el rendimiento y consumo.